RAÚL HERNÁNDEZ GONZÁLEZ
22/12/1944 – 11/09/2019
Vives en el corazón de tu familia y amigos
Raúl Hernández González nació el 22 de diciembre de 1944 en la localidad de Melipilla, Chile. Hijo de Juan Hernández Morales y Mercedes Rosa Martínez González, cariñosamente conocida como “Mamatota”. perteneció a una familia numerosa compuesta por cuatro hermanos y cinco hermanas.
Desde pequeño, Raúl mostró un fuerte vínculo con la iglesia católica, participando activamente en las misas y siendo un miembro comprometido de la comunidad. Esta conexión espiritual continuó a lo largo de su vida, reflejándose en sus acciones y decisiones.
En su juventud, Raúl fue un activo miembro del cuerpo de bomberos de Melipilla, demostrando siempre su valentía y su compromiso con la comunidad. Ayudó a muchas personas en momentos difíciles, incluso arriesgando su vida para proteger a otros. Su servicio como bombero dejó una marca indeleble en la comunidad, y su coraje fue un ejemplo de su espíritu generoso y su dedicación a los demás.
El 31 de octubre de 1963, Raúl contrajo matrimonio por el civil con Adriana del Carmen Arancibia Santibañez, y pocos días después, el 23 de noviembre, sellaron su unión ante Dios en la Iglesia Santa Ana. Juntos construyeron una hermosa familia con siete hijos, a quienes Raúl dedicó gran parte de su vida y cariño. Posteriormente, también disfrutó la llegada de sus siete nietos, a quienes amó profundamente.
Raúl trabajó en la fábrica Bata en su juventud, pero la mayor parte de su vida laboral la dedicó a la barraca de fierro Emilio Krom, donde se destacó por su dedicación y esfuerzo. Además de su trabajo, Raúl tenía un gran amor por la radioafición y fue miembro activo del Club de Radioaficionados de Chile, conocido por su clave CE3BCW. A través de esta pasión, estableció conexiones con personas de diferentes partes del mundo, lo que enriqueció aún más su vida.
En sus últimos años, Raúl continuó su servicio a la comunidad y a la iglesia católica como diácono, un rol que desempeñó con devoción y entrega. Su compromiso con la fe y la comunidad dejó una huella imborrable en todos aquellos que tuvieron el privilegio de conocerlo.
Raúl Hernández González fue un hombre de fe, trabajo, valentía y amor incondicional hacia su familia y su comunidad. Su legado vive en los corazones de aquellos que lo amaron y continúa inspirando a todos los que conocieron su generosidad y espíritu incansable.
Con mucho amor y recordando siempre lo importante que fuiste para mi.
Doy gracias por haber sido parte de tu vida.
Besos al cielo querido papá
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Juan Hernández
Gracias por darme mucho amor y sabiduría querido papito te recuerdo todos los días un gran abrazo al cielo ![]()
Juan Hernández





































































































