ARISTELIO DEL CARMEN POBLETE BUSTOS
03/09/1958 – 05/08/2024
“Te Amaremos por Siempre”
Nace en Penco el 03 de Septiembre de 1958, en el seno de una familia conformada por sus padres José Poblete Aguayo y Fresia Bustos Valderrama y un grupo de seis hermanos. Su nombre tiene origen en la asidua lectura de su padre del libro “El Huaso Chileno”, donde figura un relato de una familia numerosa cuya madre era Salomé Diaz y el padre don Aristelio Delgado. Sin mencionar a su progenitora, su padre lo inscribe con el nombre de Aristelio. Su hermana Pascuala le asignaría más tarde el diminutivo de “Telo”.
Desde muy pequeño demuestra aptitudes para el dibujo. Hacía retratos, dibujos animados y carteles. En su juventud realiza un curso de dibujo por correspondencia en la Academia Modern Schools de Buenos Aires, abarcando línea humorística, publicidad, historieta, dibujo artístico, dibujo animado y letras.
Demuestra afición por el balompié, iniciando su juego en pichangas callejeras en el antiguo Barrio San Vicente, donde reside.
Fue seleccionado como juvenil en Deportes Concepción.
En el Club Deportes Iberia de Penco fue activo hincha, jugador y dirigente.
Jugó por Club Atlético de Penco. En una oportunidad viajó con dicho Club a Valdivia y diseño unas camisetas para su equipo, pintando a mano las poleras con el dibujo de un Hipocampo.
Participó durante su etapa laboral en los Campeonatos Bancarios de las entidades financieras.
Su enseñanza primaria la realiza en la Escuela N°69 República de Italia, Penco.
Su enseñanza media tiene lugar en el Liceo Pencopolitano, Penco.
Estudia un año de Ingeniería Forestal en la Universidad del Biobio.
Estudia Técnico en Administración con mención en Comercio Exterior en Fundación DUOC, Sede Concepción.
Contrae matrimonio con Teresa Valderrama López, con quien tiene dos hijos varones y una niña. Años más tarde disfruta de sus tres nietas y un nieto.
Inicia su vida laboral en la Empresa de Buses Tucapel, Concepción.
Su práctica laboral de Comercio Exterior la realiza en la Agencia de Aduanas de Don Rafael Flores Cuellar, Talcahuano.
Trabajó en entidades bancarias como: Banco do Brasil, Banco de A. Edwards y Banco de Chile, en sedes de Concepción, Chillán, Cauquenes y Coronel, desarrollando labores administrativas y a nivel ejecutivo.
Realizó faenas en Minería en la ciudad de Iquique.
Se acoge a jubilación y continúa desarrollando múltiples labores artísticas al alero de su hogar, hasta que, tras un accidente vascular, su fructífera vida concluye con fecha 05 de agosto de 2024.
Primero que todo dar las gracias a todos quienes se hicieron presente en un monto tan difícil como es despedir a nuestro padre, esposo, tata, hermano y amigo, por llenarnos de amor y palabras bonitas sobre nuestro ser querido, por contarnos sobre sus anécdotas y vivencias juntos y sobre todo gracias por llenar la iglesia el día de su funeral y por acompañarnos en esa larga caminata hacia el cementerio donde la fila tan larga que hasta carabineros nos escolto, cortó el tránsito y se cuadró frente a la funeraria. Por todo esto, infinitas gracias.
Nos sentimos muy orgullosos de nuestro padre, de lo que hizo en su vida, de lo que transmitió y del gran hombre que fue.
Mi papá era alegre, cariñoso, humilde, atento, servicial, bailarín y noble, alguien que siempre valoró a las personas por lo que son y no por lo material que poseen.
De él heredamos su particular humor, su creatividad, porque siempre fue un artista y su obra queda presente en cada rincón de nuestro hogar y del mundo del tata.
Él diría: ¡¡Cómo tanta bondad en una sola persona!! Y claro que tenia sus cosas, se amurraba y era de humos negro, pero sus cualidades positivas son incalculablemente superiores.
Siempre estaba dispuesto a ayudar sin importar a quién y preocupado por todos los que lo rodeaban.
Fue un tata presente que disfruto mucho a sus nietos, para ellos construyó “El Mundo del Tata” lleno de detalles y sorpresas, para ellos siempre estuvo disponible, paseos a la plaza, al cerro, a la playa, por ellos le encontró el gusto a viajar, Iquique y Santiago se volvieron también parte de su hogar, jugó como un niño con sus cuatro nietos y deja en ellos y en toda su familia el mejor de recuerdos.
En una partida tan repentina siempre quedan proyectos pendientes, lugares por conocer, viajes por hacer junto a su compañera de vida y juntas familiares que esperaba con anhelo, pero a pesar de esto, podemos decir que a mi papá lo disfrutamos mucho y él a todos nosotros y esa enseñanza de regocijarse con los lindos momentos de la vida la seguiremos cultivando.
Por todo esto y mucho más les pido que lo recordemos alegre, bailarín y siempre con una sonrisa. Honrémoslo con un abrazo a quienes amamos y no guardemos rencor en nuestros corazones.
Para nosotros siempre será él mejor.
Te Amaremos por Siempre.

































































































