Engue Maximiliana
Contreras Gallo
28/08/2007 – 19/08/2023
En cada melodía, en cada danza, tu risa y tu luz me acompañan. Ser tu hermana mayor ha sido mi mayor privilegio. Te amo de aquí a la eternidad, y siempre vivirás en cada latido de mi corazón
BIOGRAFÍA
Llegaste a este mundo un 28 de agosto del 2007 para darme el regalo más grande: ser tu hermana mayor.
Siempre alegre, carismática, con un corazón puro que iluminaba cada rincón.
Te recordaré en el pañuelo que vuela en cada cueca, en el ritmo vibrante de cada saya y en la alegría contagiosa de cada cumbia ranchera.
Mi bailarina preciosa… desde pequeña bailabas con el alma, dejando en cada paso tu esencia.
No hay un solo día en que no te extrañe, no hay instante en que no te lleve conmigo.
Porque donde suene la música, ahí estarás tú… danzando eternamente en mi corazón.
MENSAJES
Los mensajes enviados se irán reflejando en esta sección dentro de 48 a 72 horas hábiles.
Hermanita mía, escribo estas palabras con el corazón en la mano, porque cada letra lleva tu risa, tu luz y tu alma. No hay un solo día en que no me pregunte por qué Dios te necesitaba más que yo, y aunque el dolor de tu ausencia sea inmenso, me aferro a cada recuerdo que me regalaste.
En cada cueca, saya o cumbia que suene, bailarás conmigo en mi corazón. Recordaré tu alegría contagiosa, tu risa que llenaba todos los rincones, tu ternura que tocaba a todos los que te rodeaban. Siempre serás la bailarina que iluminaba los días grises, la buena mosa que enseñaba amor con cada gesto, la hermana que cada vez que miraba, enseñaba a amar sin medida.
Te hago este regalo, hermanita, para que quienes lleguen a ti te mantengan viva en sus recuerdos, para que tu esencia jamás se apague, para que sepan que fuiste y siempre serás luz. Prometo no olvidarte nunca, porque formas parte de mi alma y de mi vida. Que tu historia sea un hermoso recuerdo para todos los que tuvimos la fortuna de tenerte cerca, que cada sonrisa, cada abrazo, cada baile y cada instante que compartimos permanezcan como testimonio de tu amor infinito.
Te amo y te extraño todos los días, hermana. Mi corazón te guarda en cada latido, en cada melodía, en cada paso de danza que doy. Tu hermana Javiera jamás dejará de recordarte. Y aunque mis brazos no puedan abrazarte, mi alma sigue bailando contigo, celebrando tu vida, tu luz y tu esencia, para que siempre, en cada canción y en cada recuerdo, sigas viva entre nosotros.
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