MERCEDES GLADY ÁLVAREZ VERA
15/09/1953 – 03/05/2015
SIEMPRE EN NUESTRA MENTE Y CORAZÓN, CON AMOR ETERNO TU FAMILIA
En su querido puerto de San Antonio, el 15 de septiembre de 1953, nació Mercedes Glady Álvarez Vera, una mujer cuya vida se destaca por el amor, la dedicación y su carisma con su prójimo. Mercedes, también conocida como Gaby, fue hija de María Vera Aguilera y Manuel Álvarez Riquelme; y la cuarta hermana de los 9 hermanos que tuvo: David, Mónica, Orlando, Sergio, Ana, Emilia, Juan José y Fátima, con quienes compartió su infancia entre las hermosas localidades de Quillaycillo y Lo Zárate.
Desde temprana edad, Mercedes demostró interés y una conducta intachable en sus estudios. Fue en el Liceo Sara Cruchaga, de la comuna de San Antonio, en donde forjó amistades duraderas que le acompañarían en cada etapa de su vida. Conoció a grandes amigas, con las que compartió risas, sueños y experiencias, que perdurarían más allá del tiempo.
Tras completar su educación en su querido Liceo Sara Cruchaga, Mercedes partió hacia Santiago a continuar sus estudios superiores, optando por la carrera de secretaría. Fue en la capital en donde conoció a Ana Becerra, su gran amiga hasta el fin de sus días, quien con el tiempo también se transformó en su comadre, lo que fortaleció aún más su vínculo de amistad, el cual, aún perdura en la familia de Mercedes.
Con el tiempo, Mercedes, ya de vuelta en San Antonio, comenzó a trabajar, fue ahí donde conoció a Hernán Pacheco, quien se convirtió en su marido y con quien compartió sueños, alegrías y desafíos. Juntos formaron una familia sólida, marcada por el amor incondicional y el cariño a sus hijos. A pesar de los obstáculos, como la pérdida de su primera hija Andrea, Mercedes y Hernán demostraron una fuerza y resiliencia inquebrantables, que los llevó a tomar la decisión de tener muchos hijos.
La llegada de sus 5 hijos Rodolfo, Gladys, Ana María, Jaime y Daissy, llenó de risas y alegrías, el hogar de Mercedes y Hernán . Mercedes dedicó su vida entera a criar a sus hijos con cuidado, ternura y valores sólidos. Un hito importante en la vida de Mercedes, fue la llegada de Corita, quien se convirtió en un miembro querido de la familia, ya que, fue un gran apoyo en los quehaceres de la casa y en el cuidado de las gemelas. Hoy Corita sigue cerca de la familia, acompañando y apoyando siempre en cada momento de alegría y dificultad a los que se han enfrentado.
Cómo dejar de mencionar, que a pesar de la ajetreada vida familiar de Mercedes, ella siempre aspiró a ser mejor en el ámbito profesional, y por lo mismo a finales de los ‘80 comenzó a estudiar Contabilidad en Inses, carrera que logró culminar exitosamente con el apoyo de su familia, la cual, le sirvió bastante para su futuro profesional, pues en el año 92 comenzó a trabajar de administradora del Cementerio Parroquial de San Antonio, en donde se destacó por su buen desempeño y trayectoria laboral, en que, por lo demás, creó grandes lazos con personas del lugar, en especial con su ahijada Pilar.
Sus vacaciones favoritas junto a su familia durante los años 90, solían desarrollarse en el Sur de Chile, en donde disfrutaban viajando largas horas en automóvil, junto a sus cercanos amigos Zambrano Fuentes, en que vivieron momentos únicos e inolvidables, que quedaron por siempre en sus memorias.
Mercedes en el año 2007 se convirtió en abuela por primera vez de Victorita, única nieta que pudo conocer y a quien le entregó cariño, amor y dedicación hasta sus últimos días. Tras su muerte, nacieron sus dos nietos Antonia y Lucas, quienes no la conocieron físicamente, sin embargo, saben mucho de ella y en cada historia siempre la recuerdan como la lela del cielo.
Tras su jubilación de sus largos años de trabajo, Mercedes enfrentó su mayor desafío: una cruel y repentina enfermedad que se la llevó a pocos meses después de conocer el diagnóstico. A pesar de la adversidad, Mercedes siempre mantuvo su espíritu valiente y su amor incondicional por su familia y luchó hasta el final.
Finalmente, un triste domingo 03 de mayo de 2015, fallece en su hogar, nuestra amada Mercedes, rodeada del amor de sus seres queridos.
Su legado perdura en los corazones de quienes la amaron, recordándola no sólo por su fuerza y dedicación, sino también por su especial carisma y bondad que compartió con todos quienes la conocían.
Siempre me pregunto cómo estarías hoy, mamita linda. Trato de visualizarte y escucho en mi mente tu voz ronquita y tierna a la vez. Puedo recordar claramente esa mirada llena de bondad que siempre se caracterizó, como si fuera ayer y hasta el último día que te vi.
Constantemente te hablo en mis pensamientos. Me gusta hablarle de ti a mi pequeño Lucas y a mi Valentín, aunque nunca tuvieron la oportunidad de conocerte físicamente, estoy segura de que conocen tu esencia. Saben que fuiste una madre cariñosa, atenta y protectora, siempre dispuesta a darlo todo por nosotros, tus hijos.
Gracias por ser la mejor madre; fuiste una buena esposa, una hermana excepcional, una abuela tierna y una amiga leal para todos los que tuvieron el privilegio de conocerte.
Tu generosidad perdura en cada uno de nosotros y en los corazones de quienes te conocieron.
Te amo por siempre
Anita
Gaby, fuiste y serás mi gran amiga. Cuando leo las palabras: entrega, compromiso, perseverancia, tengo tu nombre conmigo. Respeto, amor por los suyos, entrega total es algo que tú querida amiga diste por los tuyos. Gaby en el tiempo que estuvimos juntas, me entregaste lo más preciado tuyo TU AMISTAD. Una amiga de verdad es para mi una hermana escogida y me siento muy feliz de haberte escogido, y sé que donde estas me escuchas y te ríes.
Amiga te quiero y te extraño pero sé también que siempre estarás conmigo.
Ivonne Fuentes
Mamita linda no hay día que no te recuerde, siempre estarás en mis decisiones diarias fuiste un pilar muy importante toda mi vida y también con mi Victorita que te recuerda con mucho amor, la Anto no te conoció pero habla de ti como si lo hubiese hecho, me pregunta cosas, en fin el amor que sentimos por ti perdurará para siempre. Fuiste una gran persona y es por eso que todos te recordamos con mucho amor.
Con mucho amor
Gladys pacheco
Mi querida mamita, la más linda y la más buena
Como me gustaría que aún estuvieras con nosotros, hay momentos en que me has hecho mucha falta, hay veces que me dan ganas de contarte algo o de preguntarte cosas que solo tú tendrías las respuestas, pero sé que en estos momentos descansas en paz y que diste todo en esta vida por tus seres queridos.
Nunca olvidaré todos los buenos momentos que vivimos, todo el amor incondicional y valores que me entregaste, que gracias a todo eso, me he convertido en lo que soy…
Agradezco siempre a Dios y al universo por haberme dado la mejor mamá, dejaste huellas que jamás se borrarán.
Por siempre en mi corazoncito 🫶
Tu hijita menor
Daissy Pacheco
Infinitas gracias por dejarnos enseñanzas de bondad y hermosos recuerdos.
Eugenia Vera
Recibe un abrazo de Dios y que sepas que aún estoy con tus hijitos , tu Cora loca. Gabicita se que algún día nos volveremos a abrazar , descansa en paz.
Siempre estarás en mi corazón, gabicita inolvidable ,gracias por todo
Corita Ibarra
PARA LA MUJER MÁS HERMOSA DE TODAS
Hablar de Gaby en realidad no cuesta mucho porque en ella se reúnen todas las cualidades que una mujer debiera tener: Honrada, Trabajadora, Eficiente, Transparente, Inteligente, la mejor Mamá, la mejor hija, la mejor abuela, la mejor amiga, una esposa excepcional entre otras virtudes. Todo lo anterior, la hicieron merecedora del cariño y respeto de todas las personas que la rodearon. Gaby, dejaste un legado importante en nuestras vidas con 5 maravillosos hijos y ahora 3 hermosos nietos que en el día de hoy
conservan el sentido familiar y de amistad que tú siempre impregnaste con mucha sabiduría.
Nano Pacheco
Mamá, ya son 9 años de tu partida y aún te extrañamos… muchas veces sentimos que el tiempo se ha paralizado, porque parece que fue ayer que estabas con nosotros, disfrutando, conversandonos, amándonos y siempre tratando de darnos en el gusto a todos.
Haciendo todo eso, ya que siempre fuiste una mujer solidaria que le gustaba ayudar al prójimo.
Siempre nos transmitiste valores y enseñanzas, que aún las mantengo, incluso que en el extranjero donde debo tratar con gente de muchos países y debo reconocer que todo eso me ha servido para ser la persona que soy ahora .
Mamá, como me encantaría llamarte algún día e invitarte que me vinieras a visitar y realizar actividades que tanto te gustaban para que disfrutarás de tu vida ya más relajada.
Como me encantaría también verte disfrutando de tus nietos, que te tendría enamorada, también consintiéndolos.
Enumerable de otras cosas más , pero lamentable ya no estás acá, pero aún te siento mamá presente en cualquier lugar de donde me muevo, muchas gracias por seguir cuidándome y cuidándonos desde el cielo .
Te amo mucho mamita !
Rodolfo Pacheco
A la mejor abuela que pude pedir, gracias por todos los momentos y recuerdos que me diste, se que fuiste una persona que se merecía todas las cosas buenas posibles y espero de corazón que donde sea que estes, estes tranquila
Te amo lela
Victoria Torres
De todo corazón recuerdo que compartimos, ella vivirá siempre en mi corazón, si Dios me hiciera elegir a una madre siempre la elegiría a ella un gran abrazo a la distancia
Pilar Plaza
“Gracias al cielo por haber sido más de cuatro décadas mi mejor amiga, comadre, hermana, siempre fuiste incondicional.
Te extraño constantemente, te quiero mucho y te mando un abrazo.
Por siempre tu amiga, cómo me decías.
Ana Becerra.
A ti, mi querida hermana, te agradezco por ser mi apoyo durante los días más difíciles y dolorosos de mi vida. Te recuerdo cada día y te extraño. Gracias por ser como eras: alegre, cariñosa y siempre dando lo mejor de ti en todos los aspectos. nunca te olvidaremos, y siempre te recordaremos con amor.
Emilia Alvarez
Querida hermana:
Atesoro en mi corazón todos los momentos vividos desde niñas.
Uno de los mejores recuerdos que tengo, es cuando solíamos reunirnos en casa de nuestros queridos padres. Nuestros hijos, eran pequeños y jugaban toda la tarde en aquel patio.
Siempre recuerdo nuestras charlas mientras tomábamos un té. Fue una época linda e inolvidable la que vivimos.
Te quiero y extraño mucho.
Tu hermana Ana.
Hermana querida
Éramos una familia numerosa, compuesta por nuestros padres y nueve hijos. Tu llegada al mundo como la quinta hija no fue excepción en cuanto al cariño con el que fuiste recibida, al igual que tus hermanos. Trajiste consigo una dosis de ternura y felicidad que inyectaste en nuestro pequeño hogar. Eras una niña encantadora, con unos ojos claros llenos de amor, alegría y travesura.
Así como la pureza de tus ojos, fue tu paso por este mundo: tranquilo y transparente. Tu legado de amor persistirá eternamente en el corazón de todos los que conocieron tu alma, tu ser. Tu sencillez…
Para mí, fuiste una gran hermana. Compartimos tantos momentos maravillosos; como aquellas excursiones que realizábamos diariamente para llegar a nuestra escuelita; los nacimientos y logros de nuestros hijos, pero también las tristezas, como la partida de nuestros queridos padres, hermanos y familiares. Te extraño profundamente; aún no logro acostumbrarme a tu ausencia.
Con amor Mónica






















































































