REBECA ADRIANA CARREÑO CRUZ
29/02/1952 – 02/05/2023
“Mientras nuestros corazones sigan guardando tus recuerdos, jamás te olvidaremos, gracias por habernos dado tanto amor”
Nuestra Mamita linda fue, es y será siempre única. Para nosotros, sus hijos, fue una verdadera guerrera, una mujer fuerte y valiente, con un corazón inmenso y una voluntad inquebrantable. Nos enseñó lo que es ser incondicional, siempre dispuesta a estar ahí para nosotros, con su sabiduría para comprender nuestros problemas y sus palabras para darnos refugio.
Desde pequeños, nos formó con amor, pero también con reglas firmes, guiándonos siempre por el buen camino. Es el ejemplo perfecto de lo que significa ser mamá: luchadora, entregada y servicial con nosotros ayudándonos siempre en las cosas de la casa. Aunque nuestra mamá no era tan de piel siempre sentimos todo el amor que nos entregaba.
Una madre protectora, fuerte, y con una capacidad increíble de enfrentar cualquier adversidad, siempre dispuesta a darlo todo por nosotros. Se convirtió en nuestro primer referente, el orgullo más grande que podemos tener ahora.
Con tus nietos fuiste una abuela extraordinaria, divertida y siempre los regaloneabas con sus comidas favoritas, ellos siempre te esperaban a que llegaras a las juntas familiares para contarte sus cosas, tenías una chispa especial con los chistes que siempre les tirabas, sacándoles siempre una sonrisa incluso en momentos difíciles.
Siempre fuiste preocupada por tus hermanos, vecinos y toda la gente que te rodeaba (fiel reflejo de toda la gente que te vino a despedir). Tenías tu carácter, a veces un poquito mal genio, pero eso solo te hacía más querida, porque detrás de esa fachada estaba el amor más puro y sincero.
Nuestra mejor mamá y una súper abuela, una mujer inigualable, y hoy, aunque no estés físicamente con nosotros, sigue vivo tu legado de amor, lucha y superación en cada uno de nosotros.
¡Te amamos y siempre serás nuestro orgullo más preciado!
Los mensajes enviados se irán reflejando en esta sección dentro de 48 a 72 horas hábiles.
Querida lelita
Hoy me siento más cerca de ti a través de estas palabras, aunque ya no estés físicamente aquí. Quiero agradecerte por todo lo que me diste, por cada momento compartido, por tu cariño incondicional y esa sabiduría que siempre me guiaba, incluso en los días más difíciles. Aún siento tu presencia en mi vida, en los recuerdos que atesoro, en los consejos que me diste y en las risas que compartimos.
Extraño tu risa, esa alegría que llenaba la casa cuando estábamos juntos. Me cuesta aceptar que ya no pueda verte, que no pueda abrazarte una vez más o escuchar tu voz llena de ternura. Pero sé que, de alguna manera, sigues conmigo, acompañándome desde donde estés, guiando mis pasos como siempre lo hiciste.
Prometo que siempre llevaré en mi corazón todo lo que me enseñaste, y seguiré adelante con la fortaleza que me transmitiste. Fuiste, y sigues siendo, una inspiración para mí. Siempre vivirás en mis recuerdos, y mientras te lleve en mi memoria, nunca te irás del todo.
Te amo, lelita. Gracias por todo lo que fuiste para mí.
Con amor eterno
Cristóbal Cortes
Querida Rebequita, Hoy me encuentro recordando con cariño los momentos que compartimos, desde las conversaciones diarias hasta esos puchitos juntos en el pasillo. No solo fuiste mi vecina, fuiste mi amiga, mi confidente, y una extensión de mi familia.
Tu amor y dedicación al cuidar de mis hijas, nuestro hogar, e incluso mi bolsillo, son un verdadero testimonio de tu generosidad y bondad. Supiste brindarnos tranquilidad y alegría con tu sola presencia, y siempre serás recordada por el impacto positivo que tuviste en nuestras vidas.
Aunque ya no podamos vernos a diario, sé que cada recuerdo se mantiene vivo en mi corazón. Gracias por todo lo que hiciste por nosotros. Siempre serás recordada con cariño y gratitud.
Con amor, Jaime [tu chino e mierda]
Jaime Hidalgo
Viejita mía, Ya estamos cerrando este año 2024 y no puedo dejar de pensar que es un año más sin ti, pero se que cuando un día nos demos de nuevo la mano, sabrás que nunca he dejado de pensarte, de recordarte, de buscarte y por supuesto de parecerme a ti.
Sabrás que continúo viviendo y que incluso he llegado a reír fuerte, pero solo porque en el corazón guardo la certeza de que nos encontramos de nuevo y me preguntaras como pase mis días y quizás te sorprenderás al saber que cada día fue un viaje solo hacia ti y que cada uno de mis pensamientos tienen tu nombre.
Mamita se que la luchaste, pero ya estabas cansada… Fuiste muy fuerte y muy valiente te doy las gracias infinita por ser la mejor de todas las madres.
Pero ahora puedo comprender que tengo un Ángel que sostiene mi mano desde el cielo.
Te amo y te extrañare siempre.
Tu hija Mónica
Mónica Cortes Carreño
Querida tía, siempre estarás en mi corazón, fuiste en mi vida una persona muy especial, extraño nuestras largas conversaciones por WhatsApp, cada vez que yo necesitaba un consejo acudía a ti en todo ámbito me ayudaste, nunca te equivocaste en tus consejos siempre estabas para mí. Aunque con el tiempo nos separamos en la distancia nunca dejamos de comunicarnos, recuerdo cuando ando vivía en chile me visitabas los fines de semana y lo pasábamos muy bien, cuando me fuiste a a dejar al aeropuerto para mí partida a USA estabas con migo, te extraño y siempre estarás en mi corazón tía querida. ![]()
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Cecilia Carreno























































